SÍNDROME DE LA SÚPER WOMAN ¿ERES UNA SÚPER HEROÍNA DISFRAZADA DE TI MISMA?

SÍNDROME DE LA SÚPER WOMAN

SÍNDROME DE LA SÚPER WOMAN

 

Durante hace ya un tiempo, me he fijado en  que muchas de las mujeres de mí alrededor se están convirtiendo en súper heroínas, incluyéndome a mí misma.
Vamos por ahí disfrazadas de mujeres normales, pero en el fondo lo que hay es una Súper Woman.


Una súper heroína que con sus súper poderes va salvando a todo aquel que lo necesite, y a los que no también.
Pero que de tanto salvar al resto del mundo, no se está dando cuenta de que a la primera a la que tiene que rescatar es a ella misma, porque no es tan guay ser  Súper Woman.

¿Quieres saber si te has convertido en Súper Woman sin darte cuenta?

Es muy sencillo, solo tienes que ver si tienes estos súper poderes

1. Tienes súper memoria.

No hay detalle que se te olvide. Te acuerdas de todo y de todos.
Del cumpleaños de tu tía la del pueblo, de que tu pareja ha quedado con sus amigos a las 7 en vez de a las 8 como siempre, de que tu madre odia al frutero porque es un racista, de cuándo le viene a tu amiga la regla e incluso de que la vecina de al lado tiene médico con su hijo el miércoles…
Te acuerdas de todo lo que tienes que hacer el en trabajo, de lo que tienes a medias y más aun de lo que todavía no has hecho. Y por supuesto de todas las cosas que tienes que hacer después del trabajo…
Pero de tanto acordarte de todo y de todos, te olvidas de lo más importante. De ti misma. Se te olvidan tus citas médicas, tus quedadas con amigos, o simplemente que lo que mas te apetecía hoy era ir al cine tranquilamente y no quedarte con tus sobrinos a los que amas con locura pero son auténticos torbellinos.
Y es que tú también tienes amigos, citas, malos días y reglas. Pero se te olvida.

2. Tienes el súper poder de la omnipresencia.

Puedes hacer 6 cosas a la vez, como poco.
Si, eres absolutamente increíble, y todo el mundo te dice eso de “Ay que ver, estás en todo ¿Cómo lo haces?”
Y es que tú eres así, tener un puesto de responsabilidad en la empresa, ocuparte de casi todo en casa, emprender por cuenta propia en tu nuevo negocio, ocuparte de hacer la compra, llevar las cuentas de la familia, llevar a tu padre al médico, comprar el regalo común de tu mejor amiga, ir al gimnasio… Para ti son minucias.
Como si pudieras triplicarte para hacerlo todo.
Tus días parecen que tienen cincuenta horas. Y siempre dices eso de: “ Me faltan horas al día”
Pero… Te empiezas a dar cuenta de que la omnipresencia comienza a pasar factura, te sientes algo cansada de estar en todos lados.

3. Súper fuerza.

Puedes con todo y no dices que no a ninguna carga extra.
Tus frases típicas son: “Yo me encargo”, “Deja, ya lo hago yo” o “Por supuesto, yo me ocupo de ello”.
Y eso haces, con tu súper fuerza cargas con lo que haga falta, porque la frase de ”no puedo ( o no quiero)” no existe en tu repertorio, pero claro, terminas dedicándole tiempo a cosas que ni te apetecen ni te gustan o ni si quiera te aportan algo bueno.
Pero como buena súper heroína que eres, usas tu súper fuerza para hacer el bien…. O eso es lo que crees, porque empiezas a dudarlo.
Al menos te estás dando cuenta de que a ti misma, igual no te está haciendo mucho bien. ¿Verdad?

4. Súper rapidez.

Vas a todos lados como si fueras Flash, tu día a día te lo pasas corriendo y Ussain Bolt a tu lado se queda en tortuga coja.
No tienes apenas un minuto libre en tu agenda, tus días son un no parar desde que te levantas hasta que te acuestas. Comes súper rápido, a veces incluso de pie, o en el coche, no te paras a hablar más de lo necesario, y tu frase favorita de súper heroina es “No tengo tiempo” y sales corriendo de nuevo.
De hecho te sueles dar cuenta de que no has parado en todo el día cuando por fin te sientas en el sofá a eso de las 11 de la noche… Y al día siguiente sabes que vas a volver a correr como nunca.
Uf… Dicho así cansa, ¿verdad?

 

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5. Viajes en el tiempo.

Tienes la capacidad de anticipar todo lo que va a ocurrir y te adelantas a todo. Como si hicieras viajes al futuro a recabar información sobre lo que ocurrirá.
Entonces empiezas a actuar para solventar todas aquellas cosas que has visto en tu viaje.
Anticipas todo y eres tan previsora que le vas poniendo remedio a las cosas, para que a ti nada te pille por sorpresa y tenerlo todo bajo control, como buena súper Woman que eres.
Lo malo es que a veces, eso te crea un poco de ansiedad, ¿no?

6. Invisibilidad.

Eres tan increíble que incluso a veces, te puedes volver invisible.
Eres capaz de pasar totalmente desapercibida, y nadie se da cuenta. Y es que haces tanto, eres tan fuerte, te encargas de tantas cosas, que a veces eres invisible para los demás y no cuentan contigo o tus necesidades.
Directamente se olvidan de ti. Porque tu sola puedes con todo y lo haces perfectamente ¿O no?
Y no te ven, porque tú no te ves.

Resumiendo

¿Eres una súper heroína o no? ¿Te has convertido en Súper Woman?
Yo sé que en el fondo lo soy… Pero yo no quiero ser Súper Woman, yo quiero ser María.
Y tú ¿Quien quieres ser?

Cuéntamelo en los comentarios.

Besos,

María 🙂

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