PON EL MODO SLOW Y DISFRUTA ¿QUÉ ES LA «SLOW LIFE»?

PON EL MODO SLOW Y DISFRUTA ¿QUÉ ES LA SLOW LIFE? A-Fox

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Ya ha comenzado el Otoño. Una época en la que se comienza a reducir el ritmo. Después del verano, que es una época en la que la energía vibra alto y nos dedicamos a salir, viajar, explorar…

El Otoño nos trae recogimiento. Se empiezan a caer las hojas de los árboles, comienza el fresquito y la lluvia…
El momento perfecto para comenzar a practicar mi último descubrimiento.

La Vida Slow. O vida lenta.

Una manera diferente de vivir, que se practica de forma individual, a nivel familiar o incluso en algunos sitios a lo hacen ciudades y comunidades enteras.

Aunque yo lo he descubierto un poco a mi manera, a base de desconectar totalmente durante el verano. Y sobre todo lo he practicado con mi hermana, durante nuestras vacaciones en Essaouira, nos dedicamos a hacer las cosas tranquilamente sin ninguna prisa y disfrutando de cada una de ellas.

Sin prisa comíamos, sin prisa disfrutábamos de la playa, sin prisa dábamos un paseo… Y es que ambas tenemos vidas bastante ajetreadas y lo único que deseábamos era ir más despacio y disfrutar de cada momento.

Y así he descubierto que lo que hemos hecho era vivir en “Modo Slow”.

Y… ¿Qué es eso?

Slow Life un movimiento cultural o una corriente que invita a vivir la vida con más despacio y más conscientemente para poder disfrutar de ella.

Este movimiento comenzó en los 80 en Italia. Un periodista llamado Carlo Petrini, horrorizado ante las nuevas costumbres que venían de américa y sus locales de comida rápida en los que comer a toda pastilla comida basura y llevarse de regalo una digestión terrible, acuñó el concepto “slow food”.

Que consistía en comer comida típica de la zona y acorde a la estación del año, manteniendo la cocina mediterránea y sobre todo disfrutar de ella de una manera tranquila y relajada.

A partir de ahí, el concepto se extiende más allá de la comida, es obvio que si no quiero comer con prisas tampoco quiero vivir el resto de áreas de mi vida a todo trapo.

Así se crea el movimiento Slow Life. Vivir despacio, de manera plena, sostenible y consciente. Y me encanta porque hay pequeñas ciudades que apuestan por este estilo de vida y su logotipo ¡es un caracol!

 

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Vale. Y…  ¿Para qué sirve?

Ya sabes que yo te hablo desde mi experiencia, lo que sienta el resto es cosa del resto.

A mí la filosofía de la “Slow Life” me sirve para tomar conciencia.

Y eso es puro yoga.

Vivimos la vida casi a la carrera, con agendas apretadísimas, enlazando una actividad con otra y terminando los días agotadas y con la cabeza revuelta que no sabes ni que has hecho ni en qué se te ha ido el tiempo.

El concepto Vida Slow me hace pensar que igual no es necesario vivir de esa manera y que existen otros mundos y otras posibilidades.

Las cuales además me atraen mucho porque siempre he sido muy lenta, para todo, así que por idiosincrasia, vivir de manera Slow es lo mío.

Pero en los últimos años eso había cambiado y he ido notando cómo me aceleraba, mis horarios apretados, salir de un sitio corriendo para llegar al otro…

Y por un momento pensaba “Joe, como molo. No he parado en todo el día, me siento importante, una tía muy ocupada, eso se valora mucho”

¿Se valora? ¿Si? ¿Seguro? ¿Quién lo valora? Porque yo no he recibido ni medalla, ni diploma, ni un mísero pin a la “mujer molona que no para un segundo”.

¿Y tú? Que igual me he perdido yo la entrega de medallas por despistada.

Pero vamos, me da que no hay de eso. Nadie lo valora.

Nos hemos pensado que correr mucho y hacer mil cosas en un día nos eleva, nos hace mejores, mejora nuestro status, pero de eso nada.

De hecho, todo lo contrario, te hunde en el mayor y más triste agotamiento continuo.

Todo el día cansada, con ojeras de dormir poco y mal, irritada por no haber descansado lo suficiente, estrés y ansiedad por no llegar a todo lo que te has marcado y esas frases de “me faltan horas al día”, “ya descansaré el sábado”, “no me da la vida”….

Uf… Que agobio me entra sólo de pensarlo y soy la primera que lo hace…

Porque no sólo hablo de obligaciones, también lo hacemos con el ocio. Organizamos fines de semana y vacaciones maratonianos. Quedamos para salir a correr, para el aperitivo, el brunch, ir al cine, cenar y salir al nuevo local de moda…

¿Y es así como se supone que descansamos? Creo que no descansamos nada.

Pero claro, es que así nos creemos más eficientes, aprovechamos mejor el tiempo y tenemos muchas cosas que contar. Y es que ir lento o hacer las cosas más despacio tiene mala fama. Muy mala fama.

Parece que si te tomas las cosas de otro modo es que eres una vaga o que no quieres hacerlo, o que eres una aburrida sin vida social. Cuando precisamente, haciendo las cosas con más calma se hacen mejor, se disfrutan más y le pones más atención y cariño, y eso te permite recargar de nuevo pilas.

Está claro que esto no siempre es posible, que el mundo y la sociedad en la que vivimos siempre quieren las cosas para ayer, hay cosas a las que no puedes decir que no, y hay eventos a los que acudir si o si, y no creo que sea necesario pararlo todo y cambiar toda nuestra manera de vivir para ralentizar un poco y vivir mejor.

Pero sí puedes buscar momentos puntuales de “modo slow” y disfrutar de lo que más te apetezca.

Algunas ideas para ir empezando

◊ Si puedes, reduce tu lista de cosas por hacer a la mitad, y trata de hacer las que te has propuesto bien, con ganas y un poco de ilusión. Seguro que va mucho mejor que si las haces pensando en todo lo que tienes que hacer después.

Elige una actividad que te guste, y no hagas nada más, no planifiques nada, simplemente haz eso. Justo lo hice ayer. Decidí disfrutar del libro que estaba leyendo y por fin lo terminé, que gustazo de tarde al solecito, leyendo tranquilamente y con el sonido de los pajaritos. No pude disfrutarlo más.

◊  Coge un libro y prepara tu momento lectura con amor, en tu lugar favorito para ello.
Tómate un té o un café y saboréalo tranquilamente.
Haz tu comida favorita, pero con todo el amor del mundo y compártela con quién más quieras prohibiendo la televisión y los móviles. Simplemente disfrutar todos juntos de la comida y de la compañía.

◊  Practica yoga durante un rato o medita. Cómo no te lo iba a decir, jejeje…

Da un paseo, pero despacito, apreciando todo lo que ves, hueles, escuchas…

◊  Haz ganchillo o punto o manualidades que te gusten…

En realidad da igual lo que hagas, sólo tienes que poner el “Modo Slow ON”

Ralentizar para observar lo que ocurre, cómo te sientes haciendo las cosas más despacio, tratando de mantenerte consciente y centrada y luego decides si te gusta o no o si te sienta bien o no.

A mí, me sienta de maravilla.

Y ese ha sido mi gran aprendizaje durante los últimos meses. Tengo de darle al interruptor de lo SLOW de vez en cuando.

Así que me he propuesto practicarlo cada día, en pequeñas tareas, para no agobiarme, que soy una adicta al no parar y al ir de un lado para otro corriendo, y eso no desaparece de un día para otro, pero haciendo pequeñas cositas como las que te he dicho me siento mucho mejor.

Y así luego no me cuesta tanto reservar un día entero para mí, para hacer algo con calma y disfrutarlo muchísimo.

¿Y tú? ¿Eres un poco adicta cómo yo a las “Fast Life” y corres de un lado para otro? ¿Te gustaría bajar el ritmo? ¿Crees que puedes hacer algún pequeño cambio?
Cuéntamelo en los comentarios que me encantará leerte.

Un abrazo,

Meri.

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4 comentarios en “PON EL MODO SLOW Y DISFRUTA ¿QUÉ ES LA «SLOW LIFE»?”

  1. Llevo un tiempo practicando este sistema, primero por mi enfermedad y después por que me da la gana y efectivamente había momentos que me daba la impresión que estaba vagueando y nooooo simplemente hago menos cosas pero disfruto mucho más de ellas. Ahora me lo puedo permitir… Lo que dice Maria es lo importante, empezar con pequeñas cosas veréis maravillosos resultados y con el yoga…despacito…que placer!!!!

  2. Siempre encuentras la forma de abrirme un poquito mas los ojos. Que maravilla de post, «medallas a la mas molona que no para», gracias a Marruecos hemos visto una perspectiva de la vida genial, sin prisa y con cariño queda grabado en la memoria para siempre.

    1. Que bonita eres hermana mía. Gracias por tu comentario. Te quiero infinito!!Como me alegro de haber descubierto esta nueva manera de ver la vida junto a ti. ❤️

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