¿MIEDO A ABRIR TU CORAZÓN? DESCUBRE CÓMO LIBRARTE DE ÉL

 

 

Si hay algo que me cuesta es abrir mi corazón de par en par. Da miedo, al menos, a mí me da mucho miedo.

Eso de exponerme y contar a los cuatro vientos lo que me pasa me da un miedo que te cagas. Me hace sentir vulnerable. Y me cuesta mucho sentirme vulnerable.

Porque soy una super woman y una súper woman siempre es muy fuerte y no se deshace de su coraza… ¿No?

Pues no.

Porque la coraza no funciona.

A lo largo de los años como practicante de yoga me ha dado cuenta de que la coraza no me servía nada más que para alejarme de todo. De la gente, de situaciones, de aprendizajes, de mi misma….

El hecho de tratar d proteger mi corazoncito me alejaba de todo y de todos. Y me alejaba también del amor.

¿Y cómo me di cuenta?

Pues a través de la práctica de extensiones de columna y backbends.

Primero me di cuenta del miedo.

Practicar extensiones me costaba muchísimo, y cada vez que me tocaba hacerlas (aunque las hiciera yo misma en casa) mi cuerpo entero se tensaba. Porque tenía que “abrirme” y eso era lo mismo que exponerme.

Mi cuerpo entero se tensaba solo de pensar que tenía que abrir el pecho y los hombros en posturas como “Dhanurasana” o “Ustrasana”. Lo sentía como si me expusiera totalmente y mi cuerpo reaccionaba tensándose y haciendo más rígida la armadura.

Después me di cuenta de la liberación.

Cuándo poco a poco me di cuenta de que si me relajaba y me dejaba llevar conseguía abrir mucho más mi corazón en las extensiones. Y cuando eso sucedía, llegaba una sensación cálida de apertura, ligereza y liberación.

De pronto abrirse y exponerse no era malo, sino todo lo contrario, me hacía sentir súper bien.

Así que poco a poco comencé a practicar más con la idea de ir lentamente deshaciéndome de la armadura que tanto me pesaba y tanto me aislaba.

El descubrimiento.

El descubrimiento total fue la rueda de yoga o aro de yoga. Cuando lo descubrí en Instagram me dije: “Necesito uno de esos”

Y estuve muuuuuy pesada, pero mucho mucho. Y al final lo conseguí y recibí . Hoy no te voy a contar todo el nacimiento de Sukha Wheel, pero un día de estos lo haré, te lo prometo.

El caso es que cuando comencé a practicar las extensiones de columna con Sukha Wheel todo cambió.

Wow! Era todo mucho más sencillo y con ella puedo profundizar de una manera totalmente diferente.

Y si tú tienes tu propia rueda de yoga y no sabes muy bien cómo iniciarte con ella, te he preparado un breve vídeo con algunos ejercicios para que comiences a practicar las extensiones o “backbends”.

Y si aún no la tienes y estás pensando en hacerte con una te recomiendo también que veas este vídeo, te va a encantar y te va a convencer del todo para comprarte la tuya hoy mismo.

Te dejo aquí mismo el enlace:

EXTENSIONES DE COLUMNA CON SUKHA WHEEL

Espero que te guste, y que te anime a practicar extensiones, tanto para abrir tu corazón y sentirte más liberada como para deshacerte de la incómoda armadura que tendemos a crearnos para protegernos y que lo único que consigue es que nos separemos de todo, y que nos aísle.

Y tú, ¿Tienes miedo de abrir tu corazón? Cuéntamelo en los comentarios.

Un abrazo,

 

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